Aceptar el perdón de nuestros pecados.
1 Juan 1,7: "Pero si vivimos en la luz, asi como Dios está en la luz, entonces hay unión entre nosotros, y la Sangre de Su Hijo Jesucristo nos limpia de todo pecado".
Rocío cuenta que su vida era amargada por que se consideraba sucia, creía que Dios le juzgaba y no se acercaba al Sacramento de la Reconciliación porque se consideraba indigna, pero un día que leyó este versículo de la Biblia y comprendió el gran amor de dios y el poder que tiene la Sangre de Jesús para sentirse perdonada y merecedora de las bendiciones de Dios. Después de llevar 25 años sin confesarse, encontró descanso en su interior y fue liberada de muchas ataduras que impedían su progreso. (continuar con los gozos).
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