lunes, 23 de septiembre de 2019

DÍA SEPTIMO

Aceptar que la Sangre del Cordero expulsa a Satanás de su vida, su negocio, su hogar, etc.
Apocalipsis 12, 9-11: "Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo. Él y sus ángeles fueron lanzados a la tierra. Entonces oí una fuerte voz en el cielo que decía: ya llegó la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de sus Mesías; porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que día y noche los acusaba delante de nuestro Dios. Nuestros hermanos lo han bendecido con la Sangre Derramada del Cordero y con el mensaje que ellos proclamaron: no tuvieron miedo de perder la vida, sino que estuvieron dispuestos a morir".
Cuenta Rodolfo que en su casa había llegado la ruina, cada día las cosas iban de mal en peor. Empezó a hacer todos los días la oración de sellamiento que aparece en esta novena, cada día se paraba a rezar esta oración en los distintos lugares de su casa y desapareció la ruina. Se acabaron en su hogar las peleas, llegó la paz, todos los que no tenían trabajo consiguieron trabajo, los electrodomésticos que se dañaban con frecuencia nunca más volvieron a molestar gracias al poder de la Sangre de Cristo toda influencia del mal fue expulsada de mi hogar. Ahora asistimos a la parroquia y estamos comprometidos con la iglesia. (continuar con los gozos).

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