Debemos relacionarnos con todo lo que nos rodea con la creación, con nosotros mismos, con los que están alrededor, con nuestros familiares, etc.
Colosenses 1,20: "Y por medio de Cristo quiso poner en paz consigo al universo eterno, tanto lo que está en la tierra como lo que está en el cielo, haciendo la paz mediante la Sangre que Cristo derramó en la cruz".
Cuenta Maritza que ella era una persona muy resentida, peleaba con todo, tenia muchos odios en su corazón, no se amaba ni a ella misma, un día en una oración invocó la Sangre de Cristo para que limpiara su corazón, descubrió el poder de la Sangre por que pudo perdonar a una persona que le había hecho mucho daño y su interior se llenó de paz desde ese día. (continuar con los gozos).
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